A mi ritmo

A mi ritmo…

Mi yo del pasado, solía estar al ritmo de los demás, desde ir a un trabajo con un horario definido, hacer deporte en el horario que era “bien visto” (o muy temprano o muy tarde), mis espacios de ocio solían ser los fines de semana y solo me podía escapar a la playa o de vacaciones los fines de semana, ah y siempre estaba contando lo estresada que me tenían las cosas que hacía y que nunca tenía tiempo, pero lo importante eso sí, es que nunca estaba sola, siempre estaba acompañada de una emoción, que de repente me aparece y me vuelve a engatusar… “La culpa”.

Yo creo que esa emoción paso “colada” por el filtro de las emociones, porque realmente incomoda mucho, sobre todo cuando uno quiere disfrutar, no pensar o simplemente descansar.

Me recuerdo incluso las veces en las que hice comparaciones con el resto, me daba F.O.M.O. (fear of mising out) que es esa sensación de no estar, de no hacer, del porqué no fui a ese evento si necesito estar, aprender o hacer por hacer (cómo diría miguel bosé jajaj) ¿ella está haciendo esto, y yo no? Me estoy quedando atrás.

Hasta que entendí que estaba dejando de vivir, por ir al ritmo de los demás, que tampoco me llevaba a un lugar donde yo quería llegar, simplemente yo iba, arrastrada por esa presión inconsciente social.

Lo bueno que mi yo de ahora jajaja encontró enorme poder. El poder de ir “a mi ritmo” llegar hasta aquí y con este ritmo no ha sido un camino sencillo, bueno como nada en la vida. Ir a mi ritmo más que una simple frase, es un concepto de vida, el resignificar cada uno de los tiempos que invierto en cada área, en el trabajo, en las relaciones, en lo social, en la producción, en la vida en general y por supuesto en mí.

Porque para poder estar en armonía conmigo y lo que quiero, la vida me ha mostrado que la única manera, es cuando voy a “mi ritmo” ah, y desde lo que siento sin perderme de mi esencia.

Cuando conecto con mi ritmo, no con el ruido o ritmo externo.

¿En que parte de tu vida sientes que necestas bajar el ritmo?

Te leo. Este espacio también es tuyo.

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Liderar sin perderme en el intento